martes, 10 de julio de 2007

"Me hice caquita"


Los hechos ocurrieron más o menos así:


Estaba terminando de almorzar cuando una presión dudosa me hizo apretar los cachetes. "Chucha, me cago" dije para callao, porque estaba en mi escritorio, con un yogur en la mano y mirando pa'l baño. Ahí estaba el segundo problema, porque la puerta está a 30 centímetros del escritorio de la Ale, mi compañera de oficina, que estaba también almorzando ahí. Y el crujido de mis intestinos me hacía presagíar un chorrito de agua abundante, con su singular acompañamiento de peos y crujidos varios. Claramente la opción de evacuar había que suspenderla y entrar a aplicar resistencia.

Para que me acompañara en mi sufrimiento, le mandé un mail a la Paola con título "me cago", que ella borró rápidamente por si alguien la estaba mirando, pero me dijo que me fuera para la casa.

Obviamente, lo mejor era irse a la casa. Como era viernes, la Paola salía temprano y quería ir a la Clínica Las Nieves a ver a una amiga que había tenido su guagüita. Para los que no saben, queda a la cresta de mundo, con suerte sirve una micro y esa no pasa por estos lados. Pa' que voy a dejar a la Paola sola, pensé, mejor la acompaño. Igual no iba a poder entrar, porque estaba resfriado y no iba a ir a contagiar a la guagua. Pensé que con 20 a 30 minutos estaba bien y yo ya había aguantado mis ganas de ir al baño ya como dos horas y casi no era tan molesto, salvo la sensación de andar potijunto por si acaso.... Así es que le dije a la Paola que la acompañaba, pero no que no pegara para irnos rápido a casa.

Llegamos y me estacioné afuera, en la calle. Le dije que no se demorarara y ya me miró un poco feo. Habían pasado como 10 minutos y me empezó a dolor la guata. Ahora era presión de diarrea y ese dolor maricón debajo del ombligo. Puta que me dolía la guata. Empecé a transpirar helado, ya me cagaba y ni siquiera me podía retorcer, porque si aflojaba, me cagaba...

En esa lucha estaba cuando la presión desapareció. "Bah (pensé) ¿será un peíto?".

Me acomodé un poquitito, levanté un cachete y despacito fui cediendo...Y me cagué!!!

Chucha, no diré que fueron 10 segundos de silencio, porque estaba solo, pero quedé diez segundo paralizado, como no creyendo que estaba pasando lo que estaba pasando...

¡Conchetumadre!, me dije, qué hago. Puta, de repente había sido aire heladito, así es que agarré un pañuelo desechable, miré para todos lados por si había alguien mirando, me afirmé del manubrio, me levanté y me pasé el pañuelo... todo cagao salió....

Y qué mierda hacía ahora... O sea, ya la había hecho, pero qué hacía ahí cagado... ¡¡¡¡Qué habrían hecho ustedes!!!! Irse, claro, no es cierto....

Agarré el celular, incrédulo todavía, y marqué a la Paola para que bajara y nos fuéramos. Total, ella me había dicho "me llamai cuando vayan 20 minutos". Y la llamé poh, pero un poco antes.

"Sí, mi amor", me dice la Paola al contestar...

"Me hice caquita" con voz compungida

"¿En serio?"

"En serio, pensé que era un peíto"

"¿En serio?"

"No si te estoy weviando"

"¿Y que querís que haga?

"¡Que te vengai poh!!!"

"Es que no puedo todavía..."

"¿¡Qué?! ¡Te estoy diciendo que me hice caca! ¡¡¡Estoy cagao!!!

"¿En serio?"


Ahí le colgué enojao. A los 5 segundos me llama por el celular y le rechacé la llamada. Estaba enojado y supuse que con eso entendería... y bajaría....


Pasaron 15 minutos más. No bajó antes. Bajó a los 15 minutos!!! Estuve 15 minutos cagao en el auto, tieso, sin moverme, literalmente con la mierda al cuello, porque la Paola, no sé por qué, no bajaba. Pensé en irme y dejarla ahí. Ni si quiera podía pararme e ir a un baño de la clínica, porque no conocía la magnitud de los daños...


Cagao, solo y hediondo, bonita mezcla.


Y a los 15 minutos apareció la Paola. Bajó las escaleras con calma, sin apuro, abrió la puerta de auto, ¿y qué creen ustedes? ¡Venía ENOJADA!


Y yo, cagao....

5 comentarios:

Paola dijo...

JAJAJA... Es un poquito verdad...
Si, fui una yegua por no bajar altiro, mi única justificación es que cuando legué a las pieza mi amiguita estaba duchándose porque tenía la cagá con la bajada de leche. Y como me creo experta la esperé para ver si se sentía tan mal y saludarla.
Debo aclarar que aunque JP jure y rejure que fueron 15 minutos, a mi se me hicieron mucho menos.
Y dos, me enojé de loca que soy, es que yo sabía que algo similar iba a pasar porque cuando mi hombre se caga... se caga... Y por eso le ofrecí que se fuera no más, pero él me esperó y me cagó la visita (LITERALMENTE)...

Lo siento mi vida.

Angela dijo...

JAJAJAJAJAJAJA
Yo soy buena pa' reirme, pero de verdad creo que hace mucho no me reía tanto...que impresionante
No lo puedo creer!!!`
Sólo a ti te pasan esas cosas JP...y/o espero que nunca me pase algo similar...¿qué onda?...de verdad no sé que estoy escribiendo porque estoy caga' de la risa (no es literal)
Paola...no podí enojarte...

Muy buena...

danielapaz dijo...

Qué excelente anécdota, es casi penosa si no fuera por que la contai con humor....
POBRE HOMBRE; CAGAO Y ESPERANDO A LA MUJER, INCREÍBLE!!

Monsemane dijo...

jajajajajaja
Puta JP, ¿Cómo tan buen marido?

Todavía estoy llorando de tanto que me rei con tu Historia... definitivamente de lo Bueno, poco. Si bien actualizas el Blog tarde, mal y nunca, pero tus historias son demasiado buenas

Moraleja: Si tripita sonar, CORRE a cagar a tu casa!!!!

Pao, la cagaste , te salió lo bruja de la Nancy Briceño
jajajaja

Nattalita dijo...

JAJAJAJAJA....que manera de reir....esas cosas le pasan a Juan Pablo no ma', es verdad es Blog no se actualiza mucho, pero cuando lo hace, puta que nos cagamos de la risa...Na' que decir...
Besos